Mashable publicó ayer una lista de los mejores 15 comerciales de tecnología del Super Bowl desde 1976 hasta hoy. Aunque acá nunca vemos el SuperBowl, principalmente porque solo un 3% de la población colombiana entiende de qué se trata el juego, vale la pena darle una mirada a estos.
Algunos para recodar, y el artículo completo aquí
Xerox (1974)
Apple Macintosh (1984)
Apple “HAL 2000″ (1999)
Sprint “Crime Deterrent” (2006)
CareerBuilder “Follow Your Heart” (2008)
¿Se acuerda de los jueguitos de revista donde había que encontrar diferencias? Pues ya llegó el futuro, así que le dejo el primer juego de este estilo basado en los últimos add-ons de YouTube.
A ver quien es capaz de pasar los 30 niveles en el primer intento.
Estoy estrenando género en iTunes
La entrada anterior me hizo acordarme de Norman McLaren y particularmente de este corto.
Neighbours (1952)
Es bastante probable que todos en algún momento hayamos sufrido lo que es tener un mal vecino. En algunos casos, cualquier acto, palabra o actitud de un mal vecino, por más pequeño e inocuo que parezca, termina por convertirse en la mejor excusa para justificar la sed de venganza que llevamos dentro, hasta no aguantar más la necesidad de hidratarse.
Los que no se dejan llevar por la ira y se atreven a entablar una discusión cara a cara desde el primer momento, son los únicos que salen bien librados y cortan el problema de raíz sentando un precedente. Los demás, apresados por la ira interior, emplearemos buena parte de los días planeando estrategias de venganza, en un ejercicio creativo impresionante.
Si le preguntamos a un psicólogo, es probable que intente convencernos de emplear esa energía en algo productivo. Un sacerdote, dirá que debemos poner la otra mejilla (dejando que el vecino nos pisotee hasta cansarse) y un abogado nos persuadirá para demandarlo (gane o pierda, igual cobrará los honorarios). Yo en cambio no creo que el ejercicio (de planear y ejecutar una venganza) sea perjudicial, maligno o costoso. Siempre y cuando no influya con las actividades de la vida cotidiana, puede considerarse útil para mantener jóven el cerebro.
Mi repertorio de planes está en constante perfeccionamiento, pero en realidad siempre he logrado aguantarme la imperiosa necesidad de llevar a cabo alguno de ellos; creo principalmente porque en la mayoría de los casos, sería el primer y único sospechoso, lo que desencadenaría una guerra de trincheras irreversible. En general, no resultar implicado es difícil y requiere de tanta planeación, que para cuando llega la hora de ejecutar el plan maestro, nuestro vecino ya se ha ido.
Como un sentido homenaje a todos los que disfrutamos de esos ratos de ocio, he estado recolectando en la red (y de mi repertorio personal) algunas (pocas) cosas (casi todas inofensivas) que pueden servir aunque sea para pasar el rato. (Aclaro por si las moscas, que son solo vagas ideas tomadas de aquí y allá y no me hago responsable por lo que pueda suceder a partir de ellas).
A continuación, las primeras 19:

…comió algo diferente a todos los demás…