Hoy en día, todos los navegadores web incluyen un sistema para bloquear las ventanas emergentes o ‘pop-up’ automáticos, pero hace unos 6 o 7 años era normal que al entrar a un sitio web, se abriera una incómoda ventana emergente, promocionando algún nuevo producto; ventana que debíamos cerrar para poder continuar al sitio. En algunos casos (y principalmente en aquellos sitios de ‘dudosa procedencia’), cerrar esa ventana, podía ocasionar que se abrieran otras 2 o 3, con el mismo comportamiento, hasta el punto donde era imposible llegar al contenido del sitio original.
El último en incluir un bloqueador de ventanas emergentes (2 años después de su competencia), fué Internet Explorer. Durante un buen tiempo Mozilla, (Luego Firefox), y Opera, aprovecharon el “efecto retardado” de Microsoft, para quitarle una pequeña parte del mercado, al utilizar un ‘popup blocker’ como estrategia de mercadeo. Yo mismo logré que mas de uno se olvidara de Internet Explorer con solo hablar del tema, pues en la mayoría de los casos, el contenido de las ventanas indeseadas, está relacionado con virus, spyware y cualquier cantidad de basura binaria que destruye PC’s por doquier.
La red sin embargo ha cambiado y aunque no vemos muchos ‘pop-up’, las resoluciones de pantalla modernas permiten que quienes diseñan los sitios actuales, tengan mas espacio para ubicar imágenes, textos y animaciones publicitarias que llegan a ocupar hasta la mitad de la pantalla del visitante. Basta con intentar leer un artículo cualquiera en El Tiempo, (El principal portal de noticias en Colombia) para confirmar que los avisos (banners) internos ocupan casi el 40% del espacio disponible. En este caso particular, la animación es tan pesada, que hace que la página se tarde un montón de tiempo en cargar, tiempo en el cual no existe ninguna posibilidad de interactuar con el navegador o el sitio.
El tiempo de carga a causa de la publicidad es aburrido, y leer un artículo de prensa con 300 muñequitos saltando al lado puede llegar a ser bastante incómodo (por no decir desesperante), pero cuando de repente (y de la nada) aparece sobre el texto que usted está leyendo, un mensaje publicitario de celulares o toallas higiénicas, que no tiene un maldito botón ‘Cerrar’ o si lo tiene, es mas pequeño que el cursor de su ratón, está en un lugar totalmente absurdo y se camufla con el texto de su artículo, la ira aflora instantáneamente.
Hoy confieso que soy culpable: En 2000, con un programa (y código) desarrollado por mi, la empresa para la que trabajaba fué pionera en este tipo de publicidad en Colombia, y la primera campaña, se estrenó precisamente en eltiempo.com, sitio que hoy tomo como ejemplo. Recuerdo que lo más complicado de todo, fué convencer a los responsables del portal para que nos dejaran instalar esa porquería, en ese entonces (también para ellos), invasiva y absurda para un portal de noticias.
Como quien no quiere la cosa, en días pasados me puse a revisar algunos mensajes publicitarios (banners) de varios portales, y encontré que en muchos de ellos (por no decir todos), el tamaño (en kilobytes) de la publicidad, equivale en promedio a 2 veces a la suma del tamaño (en kilobytes) de toda la información no publicitaria (incluyendo texto e imágenes). Quiere decir esto, que usted estaría usando el 66% de la capacidad y ‘velocidad’ de su conexión para descargar publicidad. De la misma manera, y teniendo en cuenta que el 90% de la publicidad en internet son avisos (banners) animados, usted estaría usando cerca del 50% de la capacidad de proceso de su computador (asumiendo que tiene uno moderno), solo para reproducir todas las animaciones publicitarias que va a encontrar. Entiendo ahora porqué dicen que hay que sacarse del bolsillo 600 dólares, para comprar un computador que apenas le permitirá navegar en internet.
Haciendo al fin referencia al titulo (que parece de la revista ‘Muy Interesante’), vale la pena preguntarse si realmente Internet sería lo que es hoy si la publicidad no hubiera llegado tan lejos. Para muchos, la respuesta es ‘NO’, pero no existe manera de saberlo a ciencia cierta. Tanto es el alcance de este negocio que la palabra ‘banner’ (Originalmente traducida al español como ‘Pancarta’), se usa libremente en por lo menos en 8 idiomas con el mismo propósito: Publicidad en internet. Sería difícil pensar en Internet sin banners, pero no imposible hacerlo realidad.
Parecería mentira si dijera ahora que es posible navegar en internet sin banners, con mayor velocidad, liberando a su computador de una buena carga de trabajo y a usted de tanta basura visual, pero no lo es. Es difícil de creer, pero se puede conseguir en 5 minutos, gratis y legalmente. El problema es que entre una cosa y otra se hizo bastante tarde y hay que dormir, así que haré lo posible para publicar el tutorial mañana.