Un día con el Magic Mouse
Recibí ayer de regalo un “ejemplar” del nuevo Magic Mouse de Apple, así que después de un día de uso prolongado, acá están los detalles y veredicto final.
El empaque y primeras impresiones

De entrada, lo primero extraño que noté fué la caja. Apple decidió dejar a un lado la caja totalmente recicblable de su Mighty Mouse, y envolver el nuevo en una cajita de acrílico transparente, que aunque ocupa menos espacio, no es tan amigable con el planeta. Al respaldo, están las referencias visuales a lo que este juguetico puede hacer.

La cajita tiene apenas espacio suficiente para el mouse, la carta de garantía y el conocido ‘Quick Start’. El mouse viene pegado a una base plástica a la que le encuentro poca utilidad.

Para sacarlo de la base plástica donde viene montado, hay que despegarlo. La cinta adhesiva que usan parece tener un pegante demasiado fuerte y una parte del mismo se queda pegada al aparato; sensación que particularmente encuentro demasiado molesta.

Pensé que esta vez habían decidido no incluir baterías, pero al despegarlo y abrir la tapa, las encontré puestas. Como siempre, incluyen baterías de muy buena calidad y mínimo peso. Me extraña sin embargo, que no hayan considerado la posibilidad de que el mouse esté en los estantes durante mucho tiempo, y que las baterías puedan dañarlo a largo plazo. Sin embargo, las mías incluyen fecha de vencimiento del 2016.
La tapa de las baterías parece demasiado delgada. Al tenerla en la mano, da la impresión de que se puede doblar fácilmente. Con excepción de la base de apoyo, toda la parte inferior del mouse está hecha de aluminio anodizado. (Nótese sin embargo en la imagen, los restos de pegante de la cinta adhesiva)
El sistema de apertura de la tapa posterior es el mismo en ambos modelos.

Comparación visual con su predecesor
En comparación con su predecesor, el Magic Mouse, es un poco más liviano, y visiblemente menos aparatoso. La diferencia en términos de diseño y construcción, es abismal. El aluminio y acabado mucho más brillante de la superficie lo hacen ver robusto y elegante.
El cambio en el logo, es importante. No importa desde donde se vea, no hay lugar a dudas.. Es Apple.

Al verlos uno junto al otro, parece que hiciera falta un punto intermedio. El Magic Mouse es notablemente mas bajo, y tiene un contorno mucho más agresivo que su predecesor. Los bordes no redondeados me ponen a pensar un poco en ergonomía, pero al poner la mano encima, me olvido.

De primera mano, (además de la falta de scroll wheel) hay dos cosas que ya no existen en el Magic Mouse. La primera, son los botones laterales, que por cierto, nunca llegué a utilizar y la segunda, que al no existir el scroll wheel, tampoco existe un tercer botón, que muchos usamos para abrir el DashBoard, o acceder a Exposé.
Primer Uso
Encenderlo no es tan cómodo como lo es en el modelo anterior. El switch de encendido y apagado, puede ser algo pequeño para los que tenemos manos grandes y temina uno casi que metiéndole la uña. (Cosa que no me gusta mucho)
Me llama la atención también, que en el modelo anterior, el interruptor de encendido y apagado cumplía la función de tapa para el sensor laser, lo que a mí personalmente me daba cierta seguridad para meterlo entre un morral lleno de cosas.

La configuración fué bastante simple. Utilicé mi viejo mouse para agregar un nuevo dispositivo bluetooth y mi Imac, con Snow Leopard 10.6.2 lo reconoció perfectamente.
El sistema tomó los parámetros de velocidad de desplazamiento y aceleración del puntero de mi configuración anterior. El movimiento del cursor y tiempos de respuesta son (dentro de lo que yo logro detectar), los mismos.
Lo primero que hice, fué abrir una ventana donde pudiera hacer scroll. Me encantó que funcionara bajo con el mismo modelo de ‘impulso’ del iPhone y el iPod touch. Con un movimiento rápido del dedo recorrí 1200 mensajes de correo en Mail, pero por otro lado, hacer scroll lentamente es increíblemente preciso. En las aplicaciones de Apple, se puede hacer scroll casi que pixel por pixel.
Como se imaginarán, tuve que configurar el clic derecho, que al instalarlo viene desactivado. Asumo que es para que sea el usuario quien decida si lo usará o no, o si es zurdo o derecho. Como siempre, fué fácil, usando las Preferencias del sistema, donde econtré todas las opciones adicionales de personalización. Al igual que el modelo anterior, para que el mouse reconozca el clic derecho, hay que levantar el dedo índice antes de hacer clic.
La capacidad de poder hacer scroll sin tener que levantar el dedo y girar una bolita o rueda es increíble. 5 minutos después de usarlo, regresar a mi viejo mouse fué como retroceder 100 años.
Los “gestures” de dos dedos, por otro lado, todavía no me convencen del todo. El movimiento de izquierda a derecha con dos dedos no se siente muy ‘normal’ y por la superficie el ratón, es necesario sostenerlo para que no se mueva al hacer el movimiento. Sin embargo, creo que será cuestión de costumbre. En varias ocasiones me he encontrado navegando hacia adelante y atrás usando el mouse sin darme cuenta. Creo que será cuestión de costumbre.
Otras observaciones
Definitivamente me hace falta el botón del medio. Me molesta un poco tener que ir hasta el teclado para abrir el Dashboard. Y en el caso del teclado de mi iMac viejito, la opción no existe. Terminé configurando el Dashboard en otra de las esquinas activas, que antes usaba para apagar la pantalla.
Me molestó un poco también que no funcione con una sola batería. El modelo anterior puede funcionar con una o dos, sacrificando duración por peso. La mayoría de baterías recargables son mucho mas pesadas que las baterías que incluye Apple, y efectivamente la diferencia de peso entre una y dos es bastante notoria.
El agarre es totalmente diferente. El diseño anterior presta cierto apoyo a la palma de la mano y por ser totalmente redondeado, el pulgar se apoyaba un poco mejor. En este caso, el pulgar se apoya diferente, lo cual no es malo, pero requiere un poco de costumbre. El apoyo de la palma de la mano se pierde con el nuevo modelo, que permite apoyar la muñeca correctamente sobre la mesa.
Me hace falta el gesture que uso en el iPhone para acercar y alejar las imágenes con dos dedos. Espero que Apple lo incluya en un siguiente release de los controladores.
Conclusión
Después de usarlo, he pensado en comprar otro, para reemplazar el Mighty Mouse que llevo siempre en el maletín del laptop. La diferencia en relación a practicidad, facilidad de uso y diseño en general es impresionante. Sin embargo, el precio US$69, puede ser bastante alto, sobretodo para los que compramos uno del modelo anterior hace menos de un año.
Asumo que todavía no puede funcionar en windows, como no funciona en su totalidad el modelo anterior, así que para los usuarios de Windows, no es una opción.
Para los usuarios Mac, la recomendación es simple: Si no compró un Migthy Mouse Inalámbrico en el último año, cómprelo.
